El cuadro de mando de calidad que te ahorra el proyecto BI a medida. Registros y acciones en directo, indicadores SGC con desviación sobre objetivo, ciclo de tratamiento por etapa, plan anual de auditorías. Listo desde el primer día sobre los datos de tu SGC, tu software ISO o tus hojas de cálculo.
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La mayoría de los responsables de calidad y direcciones de operaciones con las que trabajo viven el mismo problema desde caminos distintos. Suele ser uno de estos tres.
No conformidades en una hoja, auditorías en otra, COPQ se calcula al cierre del trimestre cruzando datos de producción, almacén y financiero. Cuando todo se consolida ya es demasiado tarde para corregir lo que está pasando. La calidad se gestiona por el retrovisor.
Alguien en calidad pasa dos días al mes consolidando indicadores para la revisión por la dirección. Los gráficos se hacen a mano, las tendencias se interpretan a ojo, y el documento llega cuando el mes ya cerró. Lo que se decide en esa reunión, ya no afecta al periodo medido.
El sistema de calidad registra todo: auditorías, no conformidades, acciones, indicadores. Pero los cuadros de mando que trae son los que el fabricante decidió, con el desglose que el fabricante decidió. Para dirigir hace falta otra cosa, y cada informe específico es una petición a alguien que sabe sacarlo.
En los tres casos hay un patrón común: la dirección y el responsable de calidad no tienen visibilidad propia en directo. Dependen de que alguien la consolide cada mes o cada trimestre.
¿Te suena alguna de las tres? Cuéntame cómo ves hoy la información de calidad y vemos juntos qué te falta ver. ▸ Hablamos
Después de 25 años implantando sistemas de gestión, hay una diferencia clara entre las empresas que tienen información de calidad y las que tienen visibilidad. No está en cuántos datos generan. Está en cómo los miran.
01La recurrencia importa más que el número absoluto de no conformidades
Una empresa con 100 NC al año todas distintas tiene un sistema saludable que detecta cosas. Una empresa con 30 NC al año donde el 60% se repiten tiene un problema serio que el dato agregado oculta. Cuando la recurrencia está en el dashboard, las acciones correctivas dejan de cerrarse para cumplir y empiezan a atacar la causa raíz real.
02El coste de no calidad solo mueve decisiones cuando se ve en directo
Retrabajo, scrap, garantías, devoluciones. Cuando el COPQ aparece como un número anual en una memoria, nadie actúa. Cuando aparece en directo, segmentado por origen y por proceso, la dirección entiende dónde se está fugando margen y deja de tratar la calidad como un coste fijo. En empresa mediana, el COPQ suele estar entre el 5% y el 15% de la facturación. Verlo cambia la velocidad de las decisiones.
03La eficacia de las acciones se mide por lo que no vuelve a pasar
El KPI más subestimado del SGC: el porcentaje de no conformidades sin recurrencia a 6 y 12 meses. Es el indicador que separa un sistema que aprende de un sistema que solo registra. Cuando esta métrica está en el dashboard de la dirección, las conversaciones con los responsables de proceso cambian de forma.
Un dashboard de calidad no sustituye al criterio del responsable de calidad. Lo libera de tener que reconstruir la realidad cada mes para la revisión por la dirección.
Si reconoces el problema y te interesa el enfoque, hablémoslo cuanto antes. Dirigir calidad con la información correcta cambia los resultados de un trimestre entero. ▸ Cuéntame tu caso
El dashboard se organiza en tres pestañas que cubren el recorrido completo del responsable de calidad. Primero, una pantalla de Resumen con el estado del sistema y dónde está el volumen. Después, una pestaña de Indicadores y Registros donde viven los KPIs del SGC con su objetivo, el ciclo de tratamiento y el detalle de registros. Por último, una pestaña de Auditorías con el plan anual, los hallazgos y su evolución. Cinco subbloques en total.

En la primera mirada al dashboard, la dirección y el responsable de calidad ven cinco indicadores que no necesitan explicación: registros abiertos en este momento, porcentaje de cierre en plazo, acciones pendientes, reclamaciones del periodo e indicadores verdes sobre el total del SGC. Encima, una banda de alertas que solo aparece cuando hay algo que requiere atención: registros vencidos, acciones fuera de plazo, indicadores SGC en rojo.
No es un informe. Es una herramienta de decisión.

Debajo de los KPIs, los bloques que dan contexto. Un Pareto de tipos de registro que enseña en qué se concentra el 80% del volumen activo, con días medios abiertos por tipo. Composición por origen (interno, cliente, proveedor, auditoría) y por centro, para ver de dónde viene el volumen real. La matriz Tipo × Severidad como heatmap, que cruza cada tipo de registro con su distribución de severidades en una sola tabla visual. El embudo de tratamiento mostrando cuántos registros están abiertos, en tratamiento y cerrados en el mes. Y la evolución mensual a 12 meses, con aperturas, cierres y stock de fin de mes superpuestos, para ver si el sistema está absorbiendo más rápido de lo que entra.
Aquí es donde el patrón del problema se vuelve visible sin tener que pedir un informe.

En el tercer nivel, los indicadores que el responsable de calidad revisa cuando hay una pregunta concreta. Los indicadores propios del SGC (PPM de defectos en producción, FTQ, OTD, cierre de NC en plazo, coste de no calidad, reclamaciones por mil unidades, Cpk medio, satisfacción del cliente, tiempo de respuesta de reclamaciones) cada uno con valor actual, objetivo definido, desviación y evolución de doce meses. El ciclo de tratamiento mostrando la permanencia media por etapa, desde detección hasta verificación de eficacia, para ver dónde se atascan los registros. La verificación de eficacia con su propio desglose de aceptadas, pendientes y no aceptadas. El panel de acciones con vencidas, en plazo y verificación pendiente, segmentado por tipo. Y el top de cuentas con reclamaciones junto al cumplimiento de cierre por tipo de registro, que cierra el bucle entre quién reclama, qué se le reclama y con qué eficacia se cierra.
Este nivel es donde el dashboard deja de ser un panel y se convierte en la herramienta de la revisión por la dirección.

La pestaña de auditorías cubre el otro motor del SGC, el que la dirección suele ver solo cuando llega el auditor. Cuatro KPIs en cabecera (auditorías realizadas en el año, porcentaje del plan anual ejecutado, hallazgos por auditoría sobre objetivo, hallazgos abiertos) que enseñan de un vistazo si el plan va al día y si los hallazgos se están absorbiendo. Un calendario a 6 meses con las auditorías planificadas diferenciadas por tipo (interna, cliente, certificación), que permite anticipar carga y preparación. La tabla de auditorías realizadas con su resultado, desglosado por tipo y por número de hallazgos, para ver dónde se concentra la detección. Y la tabla de hallazgos abiertos con su severidad, centro, responsable y días abierto.
Aquí es donde el responsable de calidad deja de preparar la auditoría tres semanas antes y empieza a tenerla preparada todo el año.

Al final del recorrido, la tabla de detalle con los registros concretos, ordenados según el criterio que más interese: por días abiertos, vigentes, críticos, sin acción asignada o el top de los que llevan más tiempo. Con filtros configurables por tipo, severidad, origen, centro, responsable y estado, y exportación completa para cuando la dirección o el auditor necesitan pasar de la métrica al expediente.
La mayoría de las empresas medianas que quieren visibilidad de calidad acaban en uno de tres sitios: un SaaS de gestión de calidad cuyo dashboard solo enseña lo que el fabricante decidió, un proyecto Power BI a medida que tarda meses, o el Excel mensual con gráficos hechos a mano. Hay una cuarta vía.
| SaaS ISO 9001 puro | Proyecto BI a medida | Dashboard Calidad (este producto) | |
|---|---|---|---|
| Tiempo hasta funcionar | Inmediato | 3-6 meses | 2-4 semanas |
| Coste | Suscripción mensual | Alto y variable | Producto cerrado |
| Personalización | Limitada al fabricante | Total, pero hay que diseñarlo | Estándar + modalidad A medida |
| Diseño funcional | Lo decide el fabricante | Lo construyes tú | 25 años de criterio integrado |
| Conexión con tu ERP | Suele ser un proyecto aparte | Depende del modelo BI | Agnóstico, funciona con tu SGC, tu ERP o ambos |
No es para todos. Si tu SGC es muy sectorial (farmacia, sanitario, automoción con normas específicas) o si tienes un equipo BI maduro con necesidades muy particulares, otra solución puede ser mejor. Esto es para empresa mediana con SGC certificado o en proceso de certificación que quiere un cuadro de mando profesional de calidad, sin proyecto, listo para conectar.
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El Dashboard de Calidad está disponible en dos modalidades. Encajan con momentos distintos y con presupuestos distintos.
Listo para conectar
Instalación con conector estándar y configuración por archivo. Funciona desde el primer día sobre los datos de tu SGC, tu software ISO o tus hojas de cálculo. Sin personalización del dashboard.
Cuándo elegirla
Quieres visibilidad de calidad inmediata sin proyecto
Tu sistema origen tiene los datos razonablemente limpios
El dashboard estándar cubre lo que necesita ver tu dirección
Buscas la opción más rápida y económica
Adaptado a tu empresa
Estudio previo de tus sistemas origen y de los indicadores que necesita ver tu dirección. Mapeos custom, configuración específica de objetivos por proceso o centro, indicadores adicionales si tu modelo de calidad lo requiere.
Cuándo elegirla
Tu sistema de calidad tiene métricas específicas que el estándar no cubre
Quieres objetivos diferenciados por proceso, centro o línea de producto
Necesitas integrar varios sistemas (SGC + ERP + control de producción) en un único dashboard
Prefieres el acompañamiento de quien ya ha hecho esto 50 veces
En V1 el conector estándar es para Exact Synergy. Si tu sistema es otro y quieres este dashboard, lo hablamos, el producto es agnóstico de origen y el conector se desarrolla como parte de la modalidad A medida.
Empecé en Múnich, en el departamento de IT de Epson Europe, y desarrollé una parte fundamental de mi carrera como consultor senior en Exact. En 50+ proyectos he visto qué información de calidad mira la dirección cada mes, cuál ignora, y por qué. Ese criterio es lo que está integrado en este dashboard: cada KPI, cada alerta, cada tabla está donde está porque he visto qué funciona en la realidad. Cuando me contratas, trabajas directamente conmigo. Sin gestores de cuenta, sin juniors, sin escalar consultas.
25 años diseñando información de gestión que la dirección sí usa, ahora condensada en un producto. Si encaja con lo que buscas, hablemos. ▸ Cuéntame tu caso
Un Power BI a medida sobre calidad es un proyecto: meses de análisis funcional, decisión de qué KPIs construir, desarrollo de modelo de datos, mantenimiento. Lo que entrego es un producto cerrado: el modelo dimensional ya está diseñado, los KPIs ya están definidos por 25 años de criterio, los dashboards ya están construidos. Tú lo conectas a tus datos con el conector correspondiente y empieza a funcionar. La modalidad A medida añade personalización, pero parte del producto base. Si tu organización tiene capacidad BI propia y necesidades muy específicas, un proyecto a medida sigue siendo mejor opción. Si quieres un cuadro de mando profesional de calidad sin proyecto, este producto resuelve el 90% de los casos.
El producto es agnóstico de origen, su modelo dimensional es interno y los datos los aporta un conector específico. En V1 el conector estándar es para Exact Synergy. Funciona igual si tu sistema es solo un SGC ISO 9001, si es un Sistema Integrado de Gestión (SIG, QHSE) que combina calidad, medioambiente, seguridad y salud, o si combinas un software ISO con un módulo de calidad de tu ERP. Si tu sistema origen es otro, el conector correspondiente se desarrolla como parte de la modalidad A medida.
Sí. Una situación habitual en empresa mediana certificada es tener el SGC mantenido en hojas de cálculo bien estructuradas: registro de NC en una hoja, plan de auditorías en otra, indicadores en una tercera. El dashboard puede leer esos archivos directamente, siempre que tengan una estructura razonable y consistente. Es de hecho una de las situaciones donde el dashboard aporta más rápido, porque convierte un trabajo manual mensual en visibilidad continua sin cambiar el sistema de fondo.
El COPQ se construye con los conceptos que tú ya estás midiendo. Si registras retrabajo en producción, scrap, devoluciones de cliente y costes de garantía, el dashboard los suma y los presenta. Si no estás midiendo alguno de esos, el dashboard lo deja en cero y se nota. Esa es una conversación importante en el estudio previo: a veces el primer valor del dashboard es revelar qué conceptos de COPQ no estás capturando hoy y deberías capturar.
No. La revisión por la dirección es un requisito formal de la norma con un acta y unos asistentes. Lo que hace el dashboard es que esa revisión deje de ser el único momento del año en que la dirección ve los indicadores de calidad. Cuando la dirección consulta el dashboard cada lunes, la revisión formal pasa a ser una conversación sobre tendencias y decisiones, no sobre datos que se ven por primera vez.
Sí. El dashboard permite crear accesos de solo lectura con visibilidad limitada a lo que tenga sentido compartir con un auditor: indicadores agregados, evolución de NC, eficacia de acciones, plan de auditorías. Esa funcionalidad ahorra tiempo en auditoría externa porque el auditor llega con parte del contexto ya revisado.
En modalidad Plug & Play, entre 2 y 4 semanas desde que tenemos definidos los orígenes de datos y los accesos. En modalidad A medida, depende del alcance del estudio previo y de las personalizaciones, típicamente entre 6 y 10 semanas. La mayor variable suele ser la limpieza de datos en el origen, no la implantación del dashboard.
En la modalidad Plug & Play el producto se entrega instalado y funcionando. No incluye servicio de mantenimiento por defecto, el dashboard sigue funcionando con tus datos sin necesidad de intervención mientras tu sistema origen no cambie. En la modalidad A medida puede contratarse mantenimiento como opción adicional, especialmente útil cuando hay personalizaciones específicas o integraciones con varios sistemas que conviene mantener actualizadas. Lo concreto lo hablamos en cada proyecto.
Si quieres ver el dashboard funcionando con datos de tu SGC antes de decidir, cuéntame qué sistemas tienes y qué necesitas ver. Sin compromiso y sin formularios largos.
Cuéntame tu caso →Te respondo personalmente en menos de 48 horas en días laborables. También puedes escribirme directamente o conectar conmigo en LinkedIn.