Antes de invertir en inteligencia artificial, ordenar la conversación.
Qué tiene sentido abordar primero en tu empresa, qué no merece la pena, qué riesgos hay que gestionar y en qué orden. Es la conversación que casi nadie tiene antes de firmar nada, y es también la única sesión de estrategia de IA en la que la conclusión puede ser que todavía no.
Te respondo personalmente en menos de 48 horas en días laborables.
No todo el mundo llega aquí por el mismo camino, pero suele ser por uno de estos tres.
El sector, los clientes, algún miembro del consejo. Nadie te dice el qué. Tú tampoco quieres quedarte atrás, pero tampoco quieres gastar treinta mil euros en un piloto para descubrir dentro de un año que resolvía un problema que no teníais.
Cada proveedor propone algo distinto, todas suenan razonables y ninguna se parece a las otras. Falta un criterio propio para juzgarlas, y ese criterio no te lo puede dar ninguno de los tres, porque los tres tienen una respuesta que vender.
Hay gente que la usa bien, gente que la usa mal y gente que no la usa. No hay ni una norma escrita ni una formación común, y cuando alguien pregunta qué se puede hacer y qué no, la respuesta depende de a quién le preguntes.
En los tres casos falta lo mismo: un criterio propio para decidir, formado antes de gastar y no después.
¿Te reconoces en alguna? Cuéntamelo y vemos si merece la pena sentarse.
Hablamos →El problema de pedirle estrategia de IA a quien vive de la IA
Es un servicio comoditizado: lo ofrece medio mercado y las presentaciones se parecen bastante entre sí. Vale la pena entender por qué, porque explica qué hay que buscar.
01Casi nadie puede concluir que no
Si alguien vive de implantar inteligencia artificial, su sesión de estrategia va a terminar recomendando implantar inteligencia artificial. No hace falta mala fe: basta con el incentivo. Y por eso el resultado de la mayoría de estas sesiones es un plan a tres años con prioridades que casualmente coinciden con lo que ese proveedor sabe hacer.
02La teoría es gratis y no es lo que falta
Lo que se puede contar sobre inteligencia artificial en abstracto está ya en internet, y contado por gente que lo explica muy bien. Pagar por que te lo repitan en una sala no cambia nada. Lo que no está en internet es qué hacer con ella en tu empresa, con tus procesos, tus sistemas y tu gente, y eso no sale de una presentación.
03El criterio no se transfiere en una jornada, se construye usando
Una formación de un día produce entusiasmo y nada más. Lo que produce criterio es que la gente use la herramienta sobre trabajo real, se equivoque en cosas concretas y tenga a alguien a quien preguntar cuando eso pasa. Por eso la parte de formación de esto no es una jornada suelta, es acompañamiento durante unas semanas.
La diferencia no está en el servicio, que es el mismo que ofrece mucha gente. Está en quién lo da y en qué incentivos tiene al dar la conclusión.
Si lo que buscas es un criterio propio y no la recomendación de quien luego te lo vende, hablemos.
Cuéntame tu caso →Es un trabajo corto y acotado. Su objetivo no es dejarte un documento, es dejarte capaz de decidir sin mí la próxima vez.
Qué hacéis, cómo lo hacéis y dónde se os va el tiempo. Sin hablar de inteligencia artificial todavía, porque en cuanto se nombra una herramienta la conversación se desplaza hacia ella y deja de ser sobre el negocio.
Buena parte de lo que se pide a la IA se resuelve mejor con un informe bien hecho, un proceso corregido o un campo que nadie rellena. Sale más barato, es más fiable y no depende de ningún proveedor. Cuando es el caso, se dice, aunque signifique que aquí no hay proyecto de IA.
De lo que sí encaja con inteligencia artificial, primero va lo que tiene un resultado verificable y un fallo visible. No es la lista más vistosa, es la que llega a producción. Lo demás queda escrito y en su sitio, para más adelante.
Sesiones cortas con el equipo sobre casos reales de vuestra casa, repartidas en unas semanas y con un canal abierto entre ellas para las dudas que salen usando. Se aprende más de tres dudas resueltas en el momento que de una jornada entera de teoría.
El entregable es corto a propósito. Un plan de sesenta páginas no lo lee nadie y no se aplica nunca.
Qué se mira
Vuestros procesos y vuestra situación real, no un cuestionario de madurez digital.
Qué se pone sobre la mesa
Qué procesos consumen tiempo y por qué
Qué información tenéis y en qué estado está
Qué está usando ya el equipo por su cuenta, y para qué
Qué propuestas tenéis encima de la mesa, si las hay
Qué restricciones reales tenéis: normativa, sector, clientes, tamaño
Para quién encaja
Empresa mediana con procesos articulados que todavía no ha decidido nada sobre inteligencia artificial, o que ha decidido y quiere una segunda opinión sin interés comercial en el resultado.
Qué queda por escrito
Tres cosas, y ninguna ocupa más de unas pocas páginas.
El entregable
Qué abordar primero, con el motivo y lo que hace falta para abordarlo
Qué no merece la pena y por qué, que suele ser la parte más útil
Qué riesgos hay que gestionar en vuestro caso concreto, no en abstracto
El equipo formado sobre casos vuestros, con un criterio que se queda en casa
Y una posibilidad real
Que la conclusión sea que todavía no. Pasa, y cuando pasa se dice con el motivo delante. Es el resultado que más dinero ahorra y el que casi nadie está en condiciones de darte.
¿No sabes si tu caso da para esto o se resuelve en una conversación? Cuéntamelo y te lo digo. →
Es un servicio que ofrece mucha gente, así que conviene ver qué te da cada uno y, sobre todo, qué conclusión puede permitirse dar.
| Lo que necesitas | Consultora de transformación digital | Un curso de IA | El proveedor de la herramienta | Esto |
|---|---|---|---|---|
| Un criterio propio para decidir | Un plan, normalmente extenso | Conocimiento general | Su producto explicado | Sí, sobre tus procesos |
| Que pueda concluir que no hace falta | Difícil, vive de que sí | No es su objeto | No | Sí, y pasa |
| Que separe lo que resuelve un informe | Rara vez | No | No | Sí, es el primer filtro |
| Formación sobre vuestro trabajo real | Normalmente aparte | Sobre casos genéricos | Sobre su herramienta | Sí, sobre casos vuestros |
| Quién lo da | Un equipo, con seniority variable | Un formador | Un comercial técnico | Yo, directamente |
Un curso de IA y esto no compiten: si lo que necesitáis es que el equipo entienda de qué va, un buen curso es más barato y suficiente. Esto empieza a tener sentido cuando hay que decidir algo y hay dinero de por medio.
Implantando sistemas de gestión en empresas medianas. Empecé en Múnich, en el departamento de IT de Epson Europe, y desarrollé una parte fundamental de mi carrera como consultor senior en Exact. He visto de cerca cómo se adoptan las tecnologías nuevas y por qué unas cuajan y otras no.
Implantaciones completas, optimizaciones, rescates de proyectos en curso y dirección desde el lado del cliente. Sé cómo se comporta una empresa cuando le cambias una herramienta, que es la mitad del problema y la que casi nadie mira.
He construido y opero un asistente de IA sobre mi propio negocio. No hablo de inteligencia artificial en abstracto: hablo de lo que se rompe cuando la pones a funcionar de verdad, que es distinto de lo que se cuenta en las presentaciones.
Mi negocio no depende de que decidas montar inteligencia artificial. Vivo de implantar sistemas de gestión, así que puedo decirte que no sin que me cueste nada. Es la razón por la que esta conclusión aquí es posible y en otros sitios no.
Si necesitas decidir algo sobre inteligencia artificial y quieres hacerlo con criterio propio, hablemos.
Cuéntame tu caso →Puede terminar ahí si tu caso encaja, y si encaja te lo diré. Lo que no va a pasar es que la conclusión venga decidida de antes. Hay dos maneras de comprobarlo: una, que este trabajo se contrata y se cobra por sí mismo, así que no es una preventa disfrazada; y dos, que buena parte de lo que suelo recomendar no es inteligencia artificial, son informes, procesos o cosas que ya tenéis mal usadas.
No, y si lo que necesitáis es un curso, os sale más barato y os sirve igual. Un curso enseña qué es y cómo se usa. Esto decide qué hacer en vuestra empresa concreta y forma al equipo sobre vuestros casos. Son cosas distintas y la primera es más barata.
Es un trabajo corto, de semanas y no de meses, y el alcance depende del tamaño de la empresa y de cuánta gente haya que formar. El precio se cierra tras una primera conversación gratuita, cuando ya sabemos qué hay que mirar. En la web no hay precios, y no los hay a propósito: un precio publicado obliga a que tu caso se parezca al que lo justificó.
No. Esta es la página de la línea de IA que menos depende de lo que tengas debajo. Se mira lo que hacéis y con qué, sea cual sea.
Entonces te la doy, con el motivo escrito y con qué tendría que cambiar para que la respuesta fuese otra. He visto pagar por sistemas complicados problemas que se cerraban con un informe bien hecho. Saber dónde no meterse ahorra bastante más de lo que cuesta averiguarlo.
Las dos cosas, y normalmente mezcladas. Lo que no funciona es la jornada única, presencial o remota. Funcionan sesiones cortas repartidas en unas semanas, con trabajo real entre medias y un canal abierto para las dudas que salen usando, que son las que enseñan.
Cuéntame qué hacéis, qué os están proponiendo y qué te gustaría poder decidir con criterio. Vemos si esto tiene sentido en tu caso o si se resuelve con algo más sencillo. Sin compromiso y sin formularios largos.
Cuéntame tu caso →Te respondo personalmente en menos de 48 horas en días laborables. También puedes escribirme directamente o conectar conmigo en LinkedIn.